¡Abraza la imperfeccion!
By Barbara Langer • ago 11th, 2010 • Category: Liderazgo y Desarrollo PersonalVe tus fracasos no como fracasos, sino como una oportunidad para hacer algo mejor la próxima vez, porque sin fracasos no aprendemos.
Ve tus fracasos no como fracasos, sino como una oportunidad para hacer algo mejor la próxima vez, porque sin fracasos no aprendemos.
Es probable que te suceda a veces de sentirte insatisfecha con ciertas costumbres que has adoptado. O tal vez con prácticas que no te son del todo afines o eficaces y estés pensando en cómo hacer para eliminarlas de tu vida. Sabés que un cambio es necesario pero no estás segura de por dónde empezar o cuál es el primer paso que deberías dar.
Otras veces están tan arraigadas en nuestra cotidianeidad que nos parece un misión imposible lograrlo. Pero, ¡ANIMO! ya estás pensando en cambiar y ese es un buen principio.
Sólo hace falta tu desición para iniciar el nuevo camino y si te sirve de envión contar con estas claves que te ayudarán en el proceso. ¡Mucha suerte!
Si encuentras que tu vida es gris y poco motivadora es posible que estés envuelta en la rutina del día a día y no te hayas dado tiempo para plantearte qué es lo que de verdad deseas en la vida. Te propongo una serie de soluciones creativas para que te permitas explorar realizando acciones que nunca has hecho y que ni siquiera te has planteado
Dolor, infidelidad, sufrimiento… Fueron parte de su vida, al igual que la fuerza para superarlos. ¿Cómo? Aferrándose a sus verdaderas pasiones. Conocer a Frida nos da orgullo de ser mujeres; tan simple como eso.
Estimado Emprendedor, si usted ha decidido formar parte de quienes queremos ser nuestros propios jefes y abrazamos con fuerza una pasión emprendedora, éste es un buen lugar para comenzar.
Luchó por la salud pero, también, por los derechos de las mujeres. Un ejemplo de lo que somos capaces.
Florence Nightingale estudió estadísticas y fue enfermera. Parece común hoy en día pero, allá por 1840, eran tareas “inadecuadas” para una mujer, sobre todo en la alta sociedad. Ella luchó contra los preconceptos y priorizó sus ideales, aunque tuviera que pelearse con su familia y evitar el matrimonio.
Nuestro temor más profundo no es que seamos inadecuados. Nuestro temor más profundo es que somos excesivamente poderosos. Es nuestra luz y no nuestra oscuridad la que nos atemoriza. Nos preguntamos: ‘¿quién soy yo para ser brillante, magnífico, talentoso y fabuloso?’ -Marianne Williamson
Muchas mujeres sienten que su edad las está limitando para conseguir sus objetivos.
Sin embargo, la cuestión de la edad, está más en tu cabeza que la limitación real que supone la misma.
El poder de la confrontación nos lleva a asumir nuestras realidades y desde allí progresar a nivel personal y laboral.